Valerie Sofia

Hace algún tiempo, las noches eran largas y los días oscuros,
La ruta de mi destino era incierta,
Y mis pasos se movían errantes e indecisos,
Al compas de las vueltas de mis pensamientos.

Un día, cuando el cielo se cubrió de promesas,
Y el sol le daba vida a mi esperanza,
Dios con su melodía, susurro a mi oído,
Inspirando con sus palabras mis poesías.

Ese día, cuando de repente la luna apareció entre mis noches,
Y mis parpados secaron mis ojos cansados,
Descubrí entre libros y escaleras,
El tesoro inigualable de su sonrisa.

Allí, cuando los pensamientos y el pasado,
Jugaban con mi cordura y entendimiento,
Me vestí con mi traje de guerrero inquebrantable,
Y luche contra viejos y temibles gigantes.

Desde allí, mi vida resucito con sus palabras,
Mis manos se movían al compas de las suyas,
Sus ojos cambiaron mi norte,
Uniendo nuestras vidas para siempre.

De ese encuentro de corazones encendidos,
De esa mezcla de deseos y sueños revividos,
De la convergencia entre dos mundos diferentes,
Los cuales solo Dios sabia cuando encontrarlos,
De triunfos y promesas, de altos y bajos,
De allí, naces tu, Valerie Sofía,
Naces de la unión magistral de dos vidas distintas,
Que decidieron un día, guiadas por el amor sembrado por Dios,
Unir sus caminos, para buscar el futuro lejano que siempre soñaron.

Tú, Valerie, anunciaras con tu llanto y sudor,
Que has llegado al mundo, como muestra indeleble,
Del poder maravilloso que desprende de la mano de Dios,
Cuando dos almas y dos vidas, se unen en un solo clamor y propósito,
Manifestar la gloria del cielo, representada en ti.
Te amo muchísimo,
Tu papa,

Leave a Comment